NOTICIAS >> Las joyas en el imperio Romano

NOTICIAS >> Las joyas en el imperio Romano

 

 


La joyería romana estuvo marcada por el uso de una gran cantidad de metales y piedras preciosas proporcional a la cantidad de recursos de los que disponían en los distintos territorios de su domino Los romanos crearon una red sofisticada de mercado que les permitió el acceso a muchos materiales exóticos como metales finos y piedras preciosas.

Técnicas empleadas en la joyería artesanal romana

El grabado y la estampación eran casi únicas en las creaciones de la joyería romana.

Sobre el Oro

En un principio las creaciones de oro estaban reservadas para condecoraciones de índole militar, con el tiempo empezó a utilizarse como medio en la fabricación de joyas personales y decoración de los entornos directos a los emperadores y sus más allegados.
 
Piedras preciosas en la antigua Roma

El uso de estos materiales podían estar acompañadas de otros elementos como el oro y la plata. Además de sus propiedades artísticas, las piedras preciosas tenían un valor que conferían muchas veces algún tipo de propiedades mágicas o de amuleto. Los romanos conocieron el lujo a través del vestido, el perfume, los alimentos y, por supuesto, la joyería.

Se puede obtener información sobre la joyería romana de yacimientos como Pompeya, si buscamos información del mundo del adorno personal en el siglo I. En el caso de Roma es difícil delimitar el campo de la joyería, ya que abarca elementos más allá de los objetos de adorno personal. Otros elementos fabricados con metales y piedras preciosas se insertan en el mundo de la joyería como pueden ser bandejas, espejos e incluso las monedas. Aunque el lujo era algo que rodeaba a hombres y mujeres, había ciertas diferencias en la manera de considerarlo.

Los hombres lo introducían en su vida general, como por ejemplo en la decoración de sus casas, mientras que las mujeres eran las que llevaban adornos personales, con la excepción del anillo en el caso masculino.

En los orígenes el imperio, Roma tenía reservado el oro para premiar la virtus militar y en general, los adornos del resto de la población eran de hierro. Sin embargo, con el tiempo se producen cambios y la existencia de una mayor cantidad de oro hace que las joyas se empiecen a fabricar con este material.

La plata, fue un material muy apreciado pero debido a sus características, en la actualidad no es fácil hallar restos.

Joyería masculina, la joya romana que llevaban los hombres era el anillo, el cual reflejaba la clase social y el nivel económico del portador. Era una costumbre heredada del mundo etrusco el que los patricios ricos llevaran en la mano derecha una sortija de hierro. Durante la República, los anillos de oro se reservaban para ciertas personalidades y magistraturas. Por ejemplo, los enviados al extranjero en una embajada llevaban un anillo de oro como muestra de su dignidad.

Con el auge del imperio fue posible que  todos los soldados llevasen anillos de oro con lo que dejó de ser un signo de mérito social. A finales del Imperio todos los ciudadanos libres podían llevar un anillo de oro, los libertos uno de plata y los esclavos uno de hierro. La función que cumplía el anillo era, principalmente, la de sello para firmar documentos oficiales y privados. Para guardar los anillos usaban unos cofres llamados dactyliothecae.

Los más acaudalados incluso tenían juegos de anillos según la estación del año. El gusto por los anillos adornados con gemas y camafeos fue muy común en Roma y en su creación se emplearon grandes fortunas. Tanto hombres como mujeres cubrían sus dedos con anillos de esta clase, tanto para adornar como para sellar.

El anillo o alianza al igual que hoy en día también era un obsequio entre enamorados como bien relata Ovidio en su obra “Amores”

Monedas, podían ser empleadas como colgantes, o formar parte de los pendientes, como una pieza de anillo o collares. Eran decorados con piedras preciosas, como la esmeralda, muy apreciada por su intenso color, y podían estar decorados por toda la pieza o solo una parte de ella.

Horquillas. Las mujeres romanas querían estar adornadas de la cabeza hasta los pies, por ello utilizaban excéntricos adornos para el cabello como horquillas hechas de piedras preciosas, oro, plata o bronce con motivos florales o humanos. 
La Joyería infantil. Ala bulla, se le asigna un origen etrusco según lo extraido de Plutarco que se hace eco dela leyenda en la que la gallardía de Tarquinio que fue recompensado por su padre con una bulla de oro como distinción honorífica. En los comienzos la bulla era privilegio de los jóvenes patricios cuyos padres hubieran sido magistrados 

La bulla era el primer regalo de un padre hacia su hijo y éste la llevaría consigo hasta que cumpliera los diecisiete años. Los ciudadanos más pobres llevaban como bulla un nudo en el cinturón.


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